viernes, 13 de marzo de 2015

Tortugas en el espacio de papel



Tortugas en el espacio de papel, es un libro que permite explorar el mundo de las tortugas que habitan en su interior e interactuar con ellas. En sus páginas reúne información sobre su forma de vida, datos sobre su morfología y alimentación. Además, ayuda a comprender formas básicas que atienden tanto a lo cóncavo como a lo convexo, ya que el libro contiene ocho tortugas para armar y desarmar. Este asombroso ejercicio es también una lección sobre el espacio y el volumen, pues a pesar de que cada tortuga nace del mismo “espacio de papel”, es decir, una hoja tamaño carta, cada una adopta un tamaño y forma diferente.  

Su autor, el destacado pintor y escultor, Manuel Marín, miembro de la Academia de Artes, invita a quienes exploran el interior de Tortugas en el espacio de papel a recorrer el maravilloso y enigmático mundo de las tortugas. 



Tortugas en el espacio de papel
Autor:
Manuel Marín
Edita:


miércoles, 11 de marzo de 2015

Filosofía para niños: La gran pregunta de Wolf Erlbruch


“Tú estás aquí porque yo te amo”, dice la mamá…
La gran pregunta, del ilustrador y escritor Wolf Erlbruch, reúne en sus páginas un compendio de respuestas a una duda que, aunque no se plantea en ninguna parte del libro, sabemos cuál es. Cada uno de los personajes genera sus propias respuestas, mostrando que razones para vivir hay muchas y los motivos sobran.
Este filosófico libro infantil, compila las respuestas que el gato, el panadero, la abuela, un marinero, una piedra, un pato, la mamá, la hermana, e incluso la muerte,  dan a esa “gran pregunta”, que no se expresa, pero se adivina. Al parecer no tiene una respuesta universal, ni correcta o errónea. Cada personaje responde de una manera simple, concisa y muy lúcida, que invita a la reflexión. Al final, siempre habrá nuevas respuestas para esa enorme pregunta, y cada quien,  tendrá la suya.

La gran pregunta
Autor
Wolf Erlbruch
Editorial
 Ediciones Tecolote
Les comparto un emotivo vídeo del cuento “El pato y la muerte”, otro entrañable relato filosófico del autor alemán,  Wolf Erlbruch.


jueves, 5 de marzo de 2015

Mon premier Bescherelle ilustré


Salut!

Hoy les quiero recomendar un libro que me ha encantado, muy didáctico, práctico, divertido y lúdico. Perfecto para quienes recién nos iniciamos en el estudio de la lengua francesa. Se trata de “Mon premier Bescherelle ilustré”. Recomendado para niños de 5 a 7 años, pero como ya les dije, es ideal para principiantes en el idioma francés.

Las páginas de Mon premier Bescherelle ilustré”,  reúnen una serie de ejemplos de fácil comprensión que ayudan iniciarse en la lengua y gramática francesa, de una forma sencilla, divertida y simple.

Poco a poco, a través de los ejemplos e imágenes que ayudan a ilustrar y reforzar los conceptos, se aprenden los diversos sonidos de la fonética francesa, reglas gramaticales, algunos verbos y muchas palabras que incrementan el vocabulario de los principiantes.

Este libro es una herramienta muy útil para aprender y repasar el idioma, las ilustraciones son hermosas, el cuidado de la edición impecable, los ejemplos claros y simples en cada una de sus lecciones.

Las palabras están ordenadas alfabéticamente, conforme se recorre el alfabeto se descubren los sonidos, reglas de pronunciación y gramática, sinónimos, antónimos, palabras homónimas,  género, número, los tipos de acento, cómo se dice la hora, nombres de objetos comunes, pronombres personales y más…


Un libro que cumple su función como primer acercamiento al idioma, con un temario completo y verdaderamente útil, recomendado para todos los que desean adentrarse en el mundo del francés, de verdad, no se arrepentirán.


Les dejo los datos del libro y la liga a su página oficial.

Mon premier Bescherelle ilustré

Editorial:
Hatier

Autor:
Claude Kannas

Ilustraciones de:
Daniel Blancou, Marie-Anne Bonneterre y Patrick Morize


* Por cierto, si desean adentrase más en el idioma, existen otros “Bescherelle” más especializados que pueden ayudarlos en temas específicos, como la conjugación de los verbos, gramática o vocabulario.




miércoles, 4 de febrero de 2015

"El Principito" un encuentro con el YO infante






Hay muchas razones para prestar un libro, una de ellas es compartir, además del texto y la anécdota incluidos en dicho “bloque de hojas”, una parte de nosotros mismos, porque hay algo en ese libro que nos marcó, que cambió nuestra perspectiva, que nos mostró algo nuevo, diferente, algo que nos define, que nos describe o comprende.  Es eso lo que compartimos al prestarle un libro que nos fascina a alguien especial para nosotros.

No suelo prestar mis libros, considero que prestar un libro es un acto de confianza pura, cuando los entrego a alguien más tengo plena certeza de que los cuidarán como si fueran suyos y sobre todo, de que regresarán a mí (aunque en contadas excepciones me han decepcionado)

Siempre me alegra saber que como a mí, la historia conmovió a alguien más. Fue agradable saber que así sucedió con El principito y no sólo eso, la persona con quien lo compartí se animó a escribir sobre su experiencia y el texto, con su consentimiento, se los comparto a continuación.


¿Ya viste que el mar habita en el cielo y que en el cielo habita el mar?

Las páginas de El principito me habían estado esperando durante 28 años para contarme su historia. El libro llegó a mí de las manos de una hermosa niña. Lo dejé en el escritorio durante algunos días, me seducía y me llamaba, como quien quiere contarte un cuento por las noches, pero no te atreves a escucharlo.

Recuerdo que de niño quería ser adulto y ahora que soy “adulto” anhelo volver a ser niño. ¿O es que acaso no me he dado cuenta de que sigo siendo el mismo, pero me he olvidado de ser quien soy? Al leer El Principito, última y magistral obra del aviador y escritor francés, Antoine de Saint Exupéry, me vi obligado a usar de nuevo la imaginación y a surcar el cielo de los recuerdos.

El libro parecía reírse de mí, como uno debe reírse de la vida misma. Dentro de sus páginas, encontré un desierto de soledad y esperanza. Casi como cuando Saint Exupéry surcaba los cielos entre las dunas del Sahara. Él vino hacía mi, con su sonrisa y sus cabellos de oro. Con los temores y las dudas de cualquier niño.

“Cuando el misterio es demasiado interesante, no nos atrevemos a desobedecer”. Por tanto, tuve que hacer caso de una u otra forma a esta sentencia. Cuando nos convertimos en “adultos”, nos volvemos en serios amantes de la lógica y la razón. Cristalizamos los números en quimeras, lo evidente y lo concreto. El principito nunca daba explicaciones, pero siempre las buscaba.

La inteligencia de los adultos se queda corta, es nimia, en comparación con la imaginación de los niños. Jamás renuncian a una pregunta, como El principito. Dentro de sus páginas, uno puede encontrar el resumen de todo un tratado filosófico, ya que plantea inherentes dudas del ser humano a lo largo de su existencia.

La necesidad de compañía, la libertad,  el eterno cuestionamiento de nuestro propósito en la vida, la búsqueda del amor, la comprensión, lo efímero, el hallazgo de la amistad, y por supuesto, la soledad.

La humanidad constantemente se corrompe porque no ha sido capaz de seguir sus ideales; busca la razón antes que la comprensión. La frase “sólo los niños saben lo que buscan” tiene todo de cierto, ya que el mundo de los mayores es demasiado extraño.

A lo largo de este texto, me di cuenta de que mi risa, en algún momento de la vida, se había perdido en la obscuridad. Quizá en este espacio no esté escribiendo de nada, tal vez sólo esté empleando la imaginación, oculta bajo el velo de la razón.

Me había permitido dejarme “domesticar” por El principito. Saint Exupéry se había decepcionado de la humanidad, más no de los niños. Todos parecen haber leído a El Principito, pero pocos parecen ser capaces de llegarlo a comprender. ¿Se habrá comido el cordero la flor?
Guillermo Estrada